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Un paseo treinta años atrás…

febrero 28, 2012

Un paseo treinta años atrás…

José Manuel García, 2012

La Línea de la Concepción y Gibraltar

– Papá, ¡está mañana marqué un gol! –

– ¡Sí, hijo! – respondió el padre sin dejar de caminar – ¿y cómo fue?

– De falta, el Naranjito hizo ambo en el borde del área, chuté un punterazo y la colé por toda la escuadra –

Los dos a paso ligero, por el paseo marítimo de levante,  rebasaban la Marina. Daniel intentaba sincronizar su marcha con la de su padre, lo que le obligaba a dar unos pequeños saltitos, de vez en cuando, para ponerse a la par. Soplaba fuerte de poniente, la mar como un plato, azul añil, debía estar congelada. El reluciente sol no compensaba el viento del Estrecho tan frío, tan extremo que los lugareños presumían que el güindi podía hacer andar los perros hacia atrás.

Tras un buen rato, caminando sin cruzar palabra, padre e hijo alcanzaron las ruinas del Fuerte de Santa Bárbara.  Con las manos guarecidas en los bolsillos, Daniel restregaba los dedos de su mano derecha contra unos meblis gastados por tantas horas de juego, era agradable el sonido de cristal al chocar. La mano izquierda, asía un lío de papel con un rolipó, un liquirbá y dos chingas que le habían preparado en el carrillo de Marcela.

Más adelante, la alta antena de Radio Nacional desafiaba la inmensidad de la roca con porte quijotesco, como única avanzadilla esperando órdenes de reconquista. El viento daba de cara, el parque forestal quedaba a la derecha y nada los protegería hasta llegar a la focona, así que aceleraron la marcha.

Un inmenso estruendo rasgo el cielo, súbitamente un avión de guerra se aproximó, de este a oeste, sobre la carretera-aeropuerto. Cuando el ruido de los motores disminuyó ya alcanzaban la Reja.

– ¡Mi hermana está mejor, ha salido de la residencia! – se desgañitaba una mujer mayor, agarrada a la alambrada, vestida de luto: pañuelo, rebeca de punto sobre un yersi de cuello vuelto, falda larga, medias altas y ajustadas, babuchas y todo de riguroso negro. Al otro lado de la Verja, otra mujer más joven gesticulaba y gritaba palabras que el viento perdía en la mar. Era imposible que pudieran entenderse pero seguían allí, obstinadas, chillando y moviendo sus manos luchando contra las inclemencias del final de otoño en el Estrecho.

Daniel sintió una angustia creciente, al ver el sufrimiento de esas mujeres. En su corazón, la línea que las separaba, ya a sus doce años, despertaba sentimientos ambivalentes: una comprensión humanista por un lado, frente a la satisfacción patria por tener encerrados a esos renegados.

– ¡Willi! ¿Te tomaste el cuécaro? Ja, ja, ja…- reía un hombre que observaba la odisea de las dos mujeres; un viejo enjuto, de tez morena, gafas redondas como el de los billetes de veinte duros, cubierto por una larga gabardina marrón oscuro y ataviado por una mascota beige.

Daniel se detuvo asombrado. No podía creer que alguien pudiera cachondearse del dolor ajeno.  El hombre bajó del marchapié para guarecerse tras un coche aparcado. Dando un golpe seco sobre la base de una cajetilla de Rex y utilizando las largas y amarillas uñas de sus dedos índice y pulgar sacó un cigarro. Intentó encenderlo pero, con  el fuerte viento, se le apagaban los mistos. Finalmente, lo logró dando una gran calada que lo hizo toser profusamente.

El viejo se apercibió de que Daniel lo miraba atónito. Sin dejar de toser dio unos pasos hacia él. Señaló, alzando la mano del cigarro, de largos dedos ennegrecidos por la nicotina, hacia las mujeres que no desistían de su desesperado intento de comunicación.

– ¡Ves esa reja! – grito con voz ronca apoyando su mano sobre el hombro de Daniel – Por mucho que quieran los llanitos y el Felipe ese… ¡llegarás a viejo como yo sin ver la frontera abierta! – sentenció solemnemente el anciano.

El padre de Daniel, sin mediar palabra, volvió sobre sus pasos para coger la mano del niño, tirando suavemente de ella para continuar el paseo…

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Las palabras en negrita son propias del habla de La Línea de la Concepción, pueblo de la provincia de Cádiz frontera con Gibraltar. La mayoría tienen su origen en términos ingleses cuya pronunciación se ha adaptado al andaluz de la zona. Si pasas el ratón sobre las palabras en negrita podrás ver su significado en castellano y una pequeña explicación.

Puedes consultar más palabras sobre el habla de La Línea en: www.museocruzherrera.com (aunque algunas explicaciones no coinciden con mi recuerdo o con mi búsqueda)

Añadido (08/03/2012)

MJ me ha pasado este enlace: http://www.lalineadigital.es/2012/03/nuestro-diccionario-linense/ donde se ha abierto un foro participativo para recoger todas estas expresiones del habla de La Línea (¡enhorabuena por la iniciativa)

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Este trabajo está realizado bajo licencia  Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

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From → General, Relatos

7 comentarios
  1. Me ha encantado. Narración y descripción minuciosas. Me obligas, en cuanto pueda, a releerlo con un diccionario en mano. Bien podría ser el capítulo de una novela. Me ha parecido de una calidad extraordinaria, de verdad.

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  2. Bonito relato, repleto de lo cotidiano que nos perdemos porque nuestros ojos ya no acostumbran a mirar. Y su demoledora moraleja, la sinrazón de las razones humnas.

    De todas las negritas, reconocí misto, casi creí oir a mi abuela dicendo aquello “otra vez habéis gastado todos los mistos…”. Deberías hacer un post con el significado de cada una, seguro reconoceríamos alguna más en la memoria lejana.

    Gracias

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  3. Ayer no pude comentar este precioso cuento aparcado en tu memoria, pero me ha gustado mucho, muchísimo, por todos los recuerdos que conlleva.
    Ahora bien, como te han escrito anteriormente, hay palabras que desconozco, aunque intuyo, pero acompañan al relato dándole una calidad excepcional, mágica.
    Un fuerte abrazo

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  4. Cómo no va a encantarme este cuento que sin querer me ha traído a la memoria momentos tan similares vividos en mi infancia. Y aunque yo si que he reconocido las palabras en negritas espero ansiosa que las traduzcas para que todos los que han podido disfrutar estas “Líneas” puedan por fin comprenderlas en su totalidad.
    Un saludito de una mediopiojosa que también se encuentra lejos de sus raíces (aunque no tanto como tú) 😉

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  5. Opino como Odalisca. 🙂

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  6. Quiero expresar mi enorme agradecimiento por vuestras palabras…

    Hoy, día de Andalucía, el corazón está un poco más dividido, los recuerdos más presentes y las emociones a flor de piel.

    He modificado el texto para que al pasar sobre las palabras en negrilla podáis ver su significado. Todas son formas utilizadas en la Línea de la Concepción (y posiblemente Gibraltar) y la mayoría proceden del inglés, fruto del contacto íntimo desde hace siglos. Es una forma de spanglish anterior, posiblemente, al que nació en la frontera entre Estados Unidos y México. Hace treinta años su uso era habitual, en el día a día. En la actualidad, desconozco la vigencia de estos términos… sirva este relato de recuerdo y homenaje a mi pueblo.

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  7. Wünsche ein schönes weekend lieber Gruss Gislinde.

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