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Cuarenta

¡Qué suerte tienes de vivir en Mallorca! con todo el año con buenas temperaturas…

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Treinta y nueve

Regla Pasarela versus Regla BAM.

Hace unos días, presenciaba una animada discusión, entre gente de baloncesto, sobre las ventajas e inconvenientes de la Regla Pasarela y la Regla BAM.

Si eres profano a este mundillo, explicaré muy brevemente que ambas reglamentaciones establecen, de alguna manera, el número máximo de periodos que un jugador puede salir a la cancha en cada partido.

En la categoría mini (11 y 12 años) los encuentros se dividen en 6 periodos de 8 minutos. Pues bien, la regla pasarela obliga a que, entre otras cosas, cada niño, o niña, juegue 2 períodos completos de los 5 primeros. El último periodo queda libre para hacer los cambios que el entrenador crea conveniente.

En la categoría infantil (13 y 14 años), la Federación ha implantado la reglamentación BAM que, de una manera distinta a Pasarela, también regula la participación de jugadores en los dos primeros periodos de los cuatro existentes.

Desafortunadamente, al inicio de la competición el redactado de la regla BAM se prestó a muy diversas interpretaciones que propiciaron más de un problema entre entrenadores, árbitros, directivos y, cómo no, también entre algunos padres y madres. Posteriormente, desde la FBIB se clarificó la normativa disminuyendo la controversia.

No quiero perderme en tecnicismos pero sí aclarar que el espíritu de ambas reglas es favorecer la deportividad, la formación y la participación de todos los jugadores y jugadoras. Más aún teniendo en cuenta que ambas categorías (mini e infantil) son de formación.

Volviendo a la acalorada conversación del principio, la discusión se centró en las múltiples maneras en las que se podía trampear tanto la regla pasarela como la BAM para conseguir que los mejores jugadores jueguen más y, así, aumentar las posibilidades de victoria. Y si los distintos trucos fallan, para el “bien” del equipo, siempre queda el recurso de dejar los jugadores, o jugadoras, menos jugones en casa y convocar sólo a los mejores.

Con lo visto hasta ahora, creo que es bastante sencillo decidir qué regla es mejor: para mí, la respuesta es ninguna. Es muy triste que las federaciones se vean obligadas a imponer reglamentaciones para algo que el sentido común, la deportividad y la lealtad hacia nuestros niños y niñas harían totalmente innecesario regular.

Da igual que pongamos mil normas si, de base, no hay una buena intención por parte de los entrenadores de hacer valer la diversión, la salud y la formación por encima del ganar. Entrenadores y entrenadoras a los que también debemos dejar hacer su trabajo, sin presiones de los clubs ni de los padres y madres. En caso contrario, siempre aparecerá la oportunidad para hacer valer la picaresca, tan desarrollada en nuestro entorno independientemente de las normativas.

Acabo aquí pidiendo una profunda reflexión a todas las personas con responsabilidades en el mundo del baloncesto de formación y obrar en consecuencia para que nuestros hijos e hijas hagan deporte de manera segura, enriquecedora y sana.

Salut i Bàsquet!!!

Treinta y ocho

Este post va Por ti

Porque sé que es inevitAble

Que mañana de pRimeras con el Alba

Mirés tu reloj para comprobar La hora

BUscando mI error

Sólo que eSta vez, cumplí

06:08 a.m.

Treinta y siete

Prohibir vs. Convencer

Es triste la de veces que es necesario recurrir a la prohibición, la regulación, la imposición en lugar de conseguir acuerdos, convencer, educar, construir…

Triste pero humano…

It is sad that sometimes you need to use prohibition, regulation, imposition instead of trying to convince, educate, build.

Treinta y seis

Si vives en Mallorca y te interesa la salud mental, el jueves 8 de febrero…

Más información en mi

AlterBlog (El cuidado en la palabra)

Treinta y cinco

Hoy quiero compartir un blog muy especial para mí. Es un lugar lleno de sabiduría que su autora, Elena Lorente, transmite con sensibilidad, belleza, armonía… y muchos más valores que te invito a descubrir en sus páginas.

¡Espero que te guste! (enlace)

Treinta y cuatro

Odió tanto,

que su corazón

explotó.

Inundando de amor,

el Universo.

He hated so much,

that his heart

exploded.

Flooding with love,

the universe.

Treinta y tres

Esta entrada de alguna manera es una continuación de la de ayer.

Las fotos de la salida de la Luna me hicieron reflexionar sobre la falta de una palabra en español para denominar el ‘amanecer’ de la Luna. En inglés, por ejemplo, tenemos el término ‘ moonrise’.

Pregunté, en Facebook, sugerencias de nombres para definir la salida de la Luna y, sorprendentemente, varias personas por separado coincidieron en la palabra ‘lunacer’.

A mí, me encantó… ¿Qué te parece?

Lunacer

¿Pondrías un nombre distinto?

Treinta y dos

Febrero comienza,

a la velocidad de la…

Luna

3680 Km/h

Treinta y uno

Se acaba enero y el final de la cuesta.

Mes de descubrimientos, de nuevos caminos

Sumando kilómetros de salud y

de negro sobre blanco.

Feliz febrero.

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